PARAPENTE ASTURIAS
by pinin 33
Abulqásim Abbás Ibn Firnás, los origenes del vuelo
En el siglo IX, mas concretamente en el año de 810, el califato de Córdoba, era junto al califato de Bagdad el ombligo cultural y científico del mundo. Este fue el año de nacimiento de Abulqásim Abbás Ibn Firnás de origen berebere, muy probablemente sus padres tomaran parte en la conquista musulmana de la península Ibérica. Eran los tiempos de la dinastía de los Omeyas. Mas tarde, su nombre fue latinizado y se le conoce hoy también con el nombre de Armen Firman. Ibn Firnas nace en un pueblo Malagueño cercano a Ronda en el año 810.

Abbas ibn Firnas recibió una solida preparación filosófica y religiosa. estudió, química, física y astronomía. sus aptitudes le sirvieron para introducirse en la corte del califato de de Abderramán II (822-852) donde enseño poesía. Sus dotes de inventor pronto le proporcionaron fama en la corte del Califato, cabe destacar que es su faceta de inventor la que le hace pasar con letras mayúsculas a los libros de historia y guarda muchos paralelismos con la persona de Leonardo da Vinci del Renacimiento italiano. Entre sus inventios mas conocidos se encuentran un diseño de un reloj de agua, un planetario, una esfera armilar para seguir el movimiento de los astros y sobre todo perfecciono la técnica del tallado del cristal de roca que hasta entonces solo se realizaba en Egipto, rompiendo de este modo el monopolio que estos ejercían en esta industria. Todos estos inventos fueron reflejados en las crónicas del los historiadores, dando fe su autoría intelectual y practica por que además Abbas Ibn Firnas era un prodigioso ingeniero.

Pero este intrepido humanista en el año 852 desde el minarete de una mezquita prueba delante de innumerables testigos un prodigioso invento, el paracaidas. El "aparato" consistía en un ropaje parecido a una capa, que imitaba las alas de un pájaro y reforzada con sogas. Desde lo alto de la torre se lanza al vacío y ante el asombro de todos los testigos consigue llegar al suelo solo con heridas de carácter leve. La semilla del vuelo estaba ya sembrada en este intrépido hombre y desde este momento la idea de volar como lo hacían los pajaros no le abandono jamás. Tras muchos años de calculos, pruebas y de observación del vuelo de las aves consigue dejar listo su planeador, una máquina capaz de volar, con capacidad de control y en muchos puntos similar a un ala delta moderna. Una máquina primitiva, recubierta de seda y plumas, desde la que una vez mas el mismo va a realizar las pruebas de vuelo.
Desde una torre nuevamente en el año 875 ya con 65 años y ante muchos testigos que previamente habían sido convocados para tal fin se dispuso a realizar lo que es el primer intento científico de volar, el vuelo transcurrió durante unas decenas de segundos, avanzando unos 200 metros hasta aterrizar sobre un valle "VOLO", el planeo termino en un aterrizaje francamente malo, que le proporciono una fractura en las dos piernas. Pero es el primer vuelo documentado por los historiadores. Ibn Firnas reflexiono durante mucho tiempo sobre el error de diseño que le proporciono tan mal aterrizaje y llego a la conclusion de que a su máquina voladora le faltaba una cola trasera (¿ Un timón, quizás?) como la que llevan los pajaros.
Firnas murió en el año 887 con 77 años y su experiencia, sirvio de base para muchos intentos posteriores de perfeccionar la técnica y las máquinas de vuelo.
Un heroe en medio mundo y un desconocido en otro medio mundo. La historia en ocasiones, no siempre, rellena todos los espacios entre los renglones.
